Con desiertos barridos por el viento, valles fluviales verdes y el icónico Mar Muerto, Israel ofrece una gran variedad geográfica. Aunque es un país relativamente pequeño, resulta fascinante. Cualquier viaje a Israel abre los ojos y permite conocer el pasado, el presente y el futuro del país. Región de gran importancia desde la antigüedad, Israel es considerado por muchos como una tierra santa. Planifique visitar tantos museos, lugares históricos y parques como pueda. Las ciudades de Tel Aviv y Jerusalén son visitas obligadas. Y el sitio de buceo Japanese Gardens es espectacular, ya que es un lugar altamente protegido.
Israel cuenta con dos mares y dos conjuntos completamente distintos de vida marina. El Mar Rojo alberga criaturas fascinantes, algunas de las cuales no se encuentran en ningún otro lugar del mundo. Se pueden ver anguilas, peces león, tortugas marinas y rayas. El Mediterráneo también tiene su propio conjunto de maravillosas criaturas. Los buceadores que visitan se dirigen a Eilat, una de las capitales mundiales del buceo desde la costa, para bucear en lo que quizá sea el arrecife de coral mejor protegido del Mar Rojo. Israel también cuenta con muchos museos, centros interpretativos y reservas. Cabe destacar que uno de ellos está bajo el agua. En el Mediterráneo, no se pierda las Cavernas de Rosh HaNikra, unas cuevas de creta únicas que el agua va desgastando constantemente.